Llevo escribiendo poemas desde que era un adolescente y ha sido mi primera forma de canalizar quien soy en el arte. Esta base me ha ofrecido poder afrontar papeles con una perspectiva distinta y poder tener una conexión más natural entre las diferentes modalidades del arte. He podido participar en eventos como interprete de mis poesias como el WAC de poblenou (2024) y en Currents (2025). Escribir y actuar no están tan separados, Lee Strasberg analizaba está conexión en su libro El sueño de una pasión, en el que afirmaba que en ambos procesos uno revive experiencias para crear.
El trabajo del actor
Esta es la artesanía insana del afán de vivir
entre líneas marchantes, estos combatientes
fragmentan su existencia con tal de descubrir
vidas ajenas y sentirlas en sus propias pieles
Su conciencia se torna artista, el cuerpo herramienta
la importancia no radica en la palabra ni en el acto
sino en el impulso intacto, como andar a tientas
buscando la esencia, un niño dando su primer paso
Se amoldan a mil personajes dispares disparatados
su mente se difiere de la escena y resta subconsciente
su ser se transforma en un eterno instante
su alma aprendió a formar parte del espectáculo
Este trabajo es solo para aquellos sensibles valientes
dispuestos a explorar la vida a través de historias
somos héroes derrotados y villanos sin gloria
ladrones de tiempo, estrellas danzantes
nadie nos arrebatará la necesidad de sentir.
Ave marina
Despiadado pájaro, guardián de las orillas
vives de los vientos en los que planeas,
siempre en contra de la brisa marina
Ella te equilibra, ella te enfrenta.
Tu oficio es nutrirte del océano,
picoteas entre las olas
buscando sustento
para seguir libre.
Con tal de degustar
migras a cualquier lugar
sea tierra, sea arena, sea mar.
Tu vida tiende a tu mayor placer.
Nadie te ve dormir, mártir marítimo
solo te muestras con tus alas abiertas,
tu huella es un rastro en el viento
que tiende a desvanecerse cuando no estás.
Pero sin ti la bóveda celeste estaría vacía,
a las olas les faltaría tus plumas
al aire tus gritos
a la eternidad tu paso efímero.
Soy adicto
Buenas noches, Soy Adrián Malvoc y soy adicto.
Las sustancias y el juego ya me han aburrido
No por su abuso si no por su vacío consecuente
Descubrí esta adicción como mi santo grial
Las personas, sus sonrisas, las relaciones extasiadas
Conocerlas era mi placebo, anhelaba alcanzar su néctar
Mi mayor placer, mi vicio más voraz, era consumirlas
Quería llorar, reír con ellas, saber sus secretos, descubrir sus miedos
Siempre me abría, de arriba abajo, a corazón descubierto
Me desnudaba, con cada persona era una piel distinta
Algunas se erizaban por música, otras por miradas
Siempre compatibles con sus amantes, sus heroínas
Dos días de enamoramiento, y cinco de duelo
Dos líneas de magia con resaca tsunaminosa
Nos despedíamos con la esperanza de volver a vernos
Éramos dos desconocidos que nunca más lo fueron
Siento aburrirles con tantas explicaciones
No es que busque su empatía o apoyo
Sufría de mantener esta inmoral ambrosía en secreto
Ansiaba con toda mi alma compartirlo
Inspirarles, sus adicciones ilusas eran insulsas
Esperad, escuchad os lo ruego:
Nunca maltraté a nadie, solo nos quisimos
En Alemania vivimos, en Madrid nos criamos
En Paris la conocí, y en Barcelona me perdí
Nunca dejé de sentirme acompañado, he ahí mi adicción
Voz: - ¿Será por miedo a la soledad?
Es un instinto primario, pero es por algo más
Es el esnifarte la arena del reloj, inyectarte el tiempo
Las sobredosis, para ti efímera, cobra años de vida
Que pocas tuve, cuanto las añoro
Cuando aspiraba sus alientos, me sabían a alma
Ellas inspiraban la mía, así uno tendría siempre parte del otro
Cuando murió, perdí algo en mí, fue un funeral solitario
Los recuerdos son la resaca,
los remordimientos consecuencias
pero existen esas memorias
que son parches de nicotina
que son parte de mi sombra
No duden tampoco en odiar, tengan enemigos
Experimenta con todo tipo de relaciones
Absorbe su ira, su cariño, su inocencia, su sabiduría
Leí que el odio y el amor son necesarios para la pasión
Debo darle al escritor la razón, tenemos un corazón masoquista
Soy capaz de olvidarme algo, pero espero que lo entiendan,
Existe una droga que saca vida,
Mas te aseguro que es la mejor forma de gastarla
Un gusto conoceros, hasta pronto
Adiós, te quiero
Todavía recuerdo tus huellas dactilares
De tantas veces que las sentí en mi piel
Tu sonrisa, siempre acompañada por la mía
Tu cabellera, alborotada, nuestra vida
Recuerdo cuando te conocí, fue un lunes
Uno cualquiera, no sospechábamos nada
Dos miradas se entrecruzaron, sin querer se vieron
Desde ese mismo día te recordé
No fue hasta que coincidimos, era viernes
Ambos bebíamos acompañados
Pero esa noche, esa noche nos perdimos
Huimos de nuestros amigos, solo para estar solos
Ambos acabamos acompañados
Discutimos sobre todo, tú siempre en contra
Fumabas tanto, parecías una actriz francesa
Yo soñaba con que Godard comenzase a filmar,
Para hacer nuestra vida blanco y negro
A veces sueño con la primera de nuestras citas
O como tú las solías llamar: noches perdidas
Me acusabas con que te robaba el tiempo
De que las horas se esfumaban cuando nos veíamos
En todos mis sueños vestías un vestido
Sostenías siempre el mismo libro
“Leételo y me lo devuelves”- me ordenabas
“El Vino y el Hachís”- Charles Baudelaire
¿Te acuerdas de nuestro primer beso?
Fue delante del mar, tus labios sabían a Mediterráneo
Me besaste tú, me dijiste que era tu forma de callarme
no hablamos más
Me enseñaste tanto, tus libros, tus pasiones
Tus gestos, tus pechos, a escribir sin faltas,
A amar sin miedo, a jugar al billar
La impunidad del desnudo, el amor
Conocí a tu familia,
a tu hermanito, siempre me ganaba a todo
A tu madre, ella me enseñó modales
Y tu abuela, nunca se equivocaba
En ello se parecían a ti, era tu herencia
Tu conociste a la mía,
Mi padre esperaba tu visita, preparaba queso y vino
Mi madre te cuidaba, nuestro ángel de la guarda
Mi abuelo te legó sus libros para que me obligaras a leerlos
Y a mí, que nunca te dejé de querer, nunca
La boda fue tan extraña, sin tu madre
Sin mi abuelo. Bailamos a su son.
Con una balada que compartían
“Something Stupid” – Frank & Nancy Sinatra
Y qué estúpidos fuimos, tantos errores cometimos
Pero algo nos mantuvo unidos, estábamos entrelazados
Nos repartíamos el dolor, para que el otro no sufriera
Pudimos salir de esa tormenta, olvidarnos de las nubes
Todavía recuerdo cuando te fuiste,
No avisaste, pasaron 3 meses, y volviste
Estaba dormido, llovía, me abrazaste
Me susurraste buenas noches y te dormiste
Esas semanas fueron inolvidables
Cocinábamos, viajábamos a Paris
Nos besábamos, siempre soleado
“Haciendo pareados, amando mareados”
Tu a veces trabajabas,
“las escritoras no comemos del aire”
Yo siempre trabajaba,
“Vinotecario” – me decías
No olvido esa noche, llegué muy tarde
Hacía tanto frío, no me respondiste
Subí las escaleras para buscar mi beso durmiente
La luz del baño estaba encendida, el agua corriente
Vi rojo, lloré, mis ojos ahogados en sus lágrimas
corrí, te busqué, no te pude ver, no estabas ya
Tus brazos estaban cubiertos de branquias
Te enseñaron a dejar de respirar, te dieron libertad…
lo que escribiste, la tinta mezclada con tu sangre
“Adiós, te quiero”, tres palabras y un corazón.
Leo ahora tus escritos, buscando más palabras tuyas
Ya no se si están dirigidas a mí, es mi forma de abrazarte
Fumo cuando leo, a veces me embriago en el billar
Ahora guardo tus libros en mi vinoteca,
Ahora te espero en las noches de lluvia,
Ahora estoy callado, solo escribo
Ya son 3 años sin ti,
es la tercera carta que te mando
Espero no equivocarme de dirección.
Adiós, te quiero.
Fractura trimaleolar
Lágrimas deslizan pétalos marchitos, tiges arrachées por un salvaje soplo
mis alas se refugiaron en una crisálida de cristales rotos
imaginan una metamorfosis metalúrgica de aceros angostos
Violetas vuelan violentas, visten las venas de duelo.
La noche interminable despierta el delirio del dolor,
pavimento frío, reposa un convulso espantapájaros
fentanilo, respuestas sin sentido, ilusión fisurada en añicos
Elsa, mirada postraumática, Gaspar, dientes de villano agradable.
La ambulancia deambula mis iris se nublan, gris y niebla
luces frías pierna negra, rayos x, vuelta y vuelta.
Escayolas prietas, palabras de pena, PUESTA EN ESCENA.
¿Fractura trimaleolar? tres, trois, 3. Son las nueve,
urgencias palpita, una máquina voraz engrasada en sangre,
Sierras ardientes, heridas candentes, paciente sea paciente
el dolor que siente es corriente en este ambiente, indiferente
siéntese, atiende ¿lo entiende? una factura de la fractura del miércoles.
Y de repente… los párpados se ciernen, el Tártaro se disuelve
en el cuarto de un cuarto, mi conciencia transforma en amnesia el presente.
Escalera 12 piso 3 otro huésped, un código de barras a juego con mis pestañas,
yesos y huesos rotos, y otra vez esos ojos, la pena de otros revuelve mis entrañas.
Me invade, evadiendo lo evidente, una felicidad extraña, la novedad es buena compañía.
Iluso lisiado, ¿saldré ileso? no lo pienso, no seguí los pasos del tiempo,
me pisó sin pensar en su peso, y sorpresa! sopesar mis tropiezos.
Compensemos con un nuevo comienzo de ebriedad diagnosticada,
Traguemos el dolor en paracetamol y ahoguemos las penas por intravenosa.
Mensajes urgentes, ¿estás bien? ¿Qué te ha ocurrido? ¿Como te sientes?
el traumatismo traumático ahora refrito cómico de repetición crónica
visitas, alegran mi vista, artistas, los humanos que más amo congregados
en torno del trono de un trastornado, una compañía exquisita de sabores desordenados.
Mañanas enmarañado entre sábanas ajenas, conversaciones banales de enfermeras
excursiones al TAC, expertos camilleros en small talk, combaten el dolor residente
con chascarrillos sin gracia pero con amor.
Noches de lorazepam, sueños alusorios al delirio palpable detrás la psique
calor en las ingles, sudores con ecos en sueco y en francés,
el clamor de mis neuronas merodea mirando donde morir, dormir.
Una semana en cama, emano aroma a hospital,
mi hermano reincidente no abandona la rutina de visitarme
Mamá ahora llora por mi poema, caricias de pomada
Papá me agarra la palma, plasma su pasión sobre sus pómulos
la plenitud sin plenilunio, diarias efemérides efimeras
en el que el amor espera su turno,
a las diez la habitación está vacía,
y nunca estuvo tan lleno mi corazón.